¡LA BANCA GANA!

Al igual que en los juegos de azar, ya sean comandados por grandes casinos o por trileros de calle, la banca siempre gana. No iba a ser menos en el caso de las empresas que prestan su nombre a este ente ganador de la fortuna. Indefectiblemente, la balanza siempre se inclina del lado de la banca.

En lo que nos atañe, ¿a qué viene este acuerdo? ¿Qué prisa había en firmarlo?

Se podrán explicar sus “ventajas”, mucho nos tememos que tanta justificación liberará la conciencia de sus firmantes, pero la plantilla lo valorará en su medida. En CGT consideramos que, con este acuerdo, tanto el conjunto de los empleados como los colectivos afectados directamente, salen perdiendo:

-A partir de la vuelta del verano, los gestores con carteras van a trabajar sí o sí 100 tardes al año, es decir se multiplican por 4 las tardes de los jueves  (viva la conciliación).

-Habrá una compensación económica, eso sí no para todos (viva la igualdad salarial), equivalentes a 10 € brutos por hora trabajada en horario vespertino (viva la compensación basura).

-Se modifica la variable, ya no será suficiente con realizar los objetivos en su 100%, sino que habrá que esperar a que le den a la “llave” de los dividendos (viva la arbitrariedad).

Otras consecuencias ya las iremos viendo.

Ah, eso si todo esto según dicen voluntario, y hablar de voluntariedad en esta época mucho nos tememos que pasa a ser otra de las grandes mentiras, pues ya estamos acostumbrados a esta nueva forma de dirigir en la que si algo prima es la presión, la sanción, la represalia  y en definitiva la prepotencia.

Pero para que todo esto sea posible, hacen falta colaboradores necesarios y artimañas, como lo son los ganchos de los trileros o las cartas marcadas y las ruletas amañadas. No hace falta decirlo, todos sabemos quién es quién en este negocio-juego.

Solo los más viejos del lugar, y quedan pocos, recuerdan una negociación en la que el objetivo y el resultado fuera obtener una ampliación de nuestros derechos. Desde hace mucho, cualquier negociación supone un recorte o merma de los mismos. ¿Cuándo cambiará la tendencia?

Solo nos queda una cosa, pensar si los que negocian y firman acuerdos por parte de los trabajadores nos representan realmente y decir como Juncal: ¡Tomo nota! cuando nos toque elegir de nuevo.

 

 

 

 

 

Siempre hay momento para el humor aunque sea en las peores circunstancias.

Pincha en la imagen inferior.

 

LOS QUE SE QUEDAN

Contador de Visitas